Declarar para no discutir


Hay una manera silenciosa de ganar una discusión: hacer que deje de poder discutirse. No por prohibición, sino elevando lo discutido a una categoría que lo ponga por encima del debate.

En el terreno de la cultura, ese gesto tiene nombre y procedimiento: la declaración de Bien de Interés Cultural. A propósito de que Extremadura quiera declarar BIC la tauromaquia, he escrito sobre cómo esa figura, cuando se aplica a una práctica viva y discutida, no solo protege: valida, traduce y desplaza el debate. Una vez algo es patrimonio, quien lo conserva solo invoca la palabra; quien lo discute tiene que desmontar una herencia.